El viernes pasado, en una estación de gasolina ubicada a las afueras de Los Ángeles, Britney Spears pagó para comprar goma de mascar y mientras se iba tomó un encendedor azul que no estaba incluido en la cuenta.
El vendedor de la gasolinera acotó que presenció el robo, sin embargo, no pudo actuar por las cámaras de los paparazzi. En las declaraciones de Britney quedo claro que no fue un malentendido debido a que sus comentarios fueron: “Me robé algo... ¡Oh soy mala!”.
Supuestamente uno de los paparazzi siguió a la controversial cantante cuando se devolvió y pagó por el encendedor.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación, personalizar el contenido y analizar nuestro tráfico. Puedes aceptar todas las cookies, configurar tus preferencias o rechazar las no esenciales.