Kim Kardashian ya se encuentra en el octavo mes de embarazo pero aún sigue tan activa como al principio, y esta tan entusiasmada con la llegada de su primer hijo que ya tiene todo listo y planificado.
Como era de esperarse, su parto será como el de toda una diva y no tiene pensado usar las mismas prendas que se acostumbran vestir en un hospital común.
Amistades de la estrella del reality índico que Kim no tiene intención alguna de llevar prendas mediocres durante su paso por el centro médico, y menos aún llevar la ropa de hospital que lleva todo el mundo. Quiere estar esplendida en todo momento y que el mundo sea testigo de que el nacimiento de su hija, será uno de los grandes momentos del año en la escena social.
La mediana de las hermanas Kardashian, vestirá varios conjuntos de lencería muy lujosa que compró durante sus viajes a Paris, por un total de 25.000 dólares.
Kim ha reservado una habitación en el
hospital Cedars-Sinaí de Los Ángeles, con un precio de 4.000 dólares al día que le incluye pasar esta etapa llena de lujos y comodidades. Se ha indicado además, que estará instalada en el centro al menos tres días.
Se ha revelado que tanto Kanye como Kim, han gastado varios miles de dólares para estar completamente seguros de que todo esté en orden y que no se les presente ningún inconveniente, y que se calcula que la cuenta final de todo el proceso alcance el millón de dólares.
Se sabe que dentro de las muchas comodidades que han solicitado, destaca una bañera de grandes dimensiones, dos camas, una televisión pantalla plana, un salón equipado con sillones y una mesa de comedor que la esperara con docenas de rosas blancas.
Como si fuera poco, han pedido un servicio de comidas diarias que estarán a cargo de un chef personal, y también han encargado a sus restaurantes favoritos de la ciudad, que estén preparados en caso reciban una llamada urgente haciendo algún pedido, debido a que una de las comidas no sean de su agrado.
Kim está realmente emocionada con la idea de convertirse en madre y para tener un recuerdo eterno, se ha propuesto gastar mil dólares diarios para que un fotógrafo capture cada momento de toda la etapa en el hospital.