Rihanna fue invitada a la boda de su prima Nigel Alstrom, pero antes de que la feliz pareja llegara a cortar la tarta, le pidieron que se retire de la fiesta.
Según han explicado los asistentes, Rihanna se presento con un vestido super sexy que mostraba parte del lateral de sus pechos y eso sentó mal a su familia: “Vino a la boda como va sobre los escenarios. Tendría que haberse vestido de una forma más adecuada”.
Rihanna llegó a la iglesia lanzando besos a sus admiradores y con su modelito acaparó todas las miradas. No es difícil imaginar que la novia sintiera que le estaban robando el protagonismo en su día más especial. La madre y la tía de Rihanna fueron las que reprendieron a la cantante su actitud de diva y le pidieron que se fuera de la fiesta. Ella estuvo de acuerdo y abandonó la boda.
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